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jueves, 19 de junio de 2008

Wallada, la Omeya

Pensaba actualizar de otra manera, pero...por alguna razón, esta canción hoy significa mucho para mi.
Poetisas del mundo, bienvenidas a esta tierra
Princesa de imperios, que ni en el cielo hace mella.
Mi fragua es el corazón, forjo suspiros en añil
Los astros sienten el rencor de que una dama sea así.

Los confines del silencio atesoran mis secretos.

Va demostrando a la vida que puede triunfar, por que es mujer, mujer. Va encarando injusticias por la libertad, mujer, mujer.

Las mangas bordadas con su lema, su poesía:
¡¡Merezco grandeza, gran respeto y cortesía!!
Filosofía de mujer, genio sincero y luchador
Reivindicando humanidad, exhibe su talento atroz

El amor envenenado no hará ascuas mi reinado

Va demostrando a la vida que puede triunfar, por que es mujer, mujer. Va encarando injusticias por la libertad, mujer, mujer.

Mis designios de equidad entre hombre y mujer…

La canción es de Saurom, de su último disco. Y ya curioseando, he encontrado estos dos poemas de Wallada, con los que se puede "entender" un poco más el video y la canción que han hecho:

A Ibn Zaydun, reprochándole su desvió e inclinación por una esclava.
Si hubieses sido justo en el amor que hay entre nosotros,
no amarías, ni hubieses preferido a una esclava mía.
Has dejado la rama que fructifica en belleza
y has escogido rama que no da frutos.
Sabes que soy la Luna de los cielos,
pero has elegido, para mi desgracia, sombrío planeta.

Y este poema lo hizo bordar en oro sobre su vestido
Yo ¡Por Dios! merezco la grandeza
y sigo orgullosa mi camino.
Doy gustosa mi mejilla a mi enamorado
y doy besos a quien los quiera


Wallada fue una poeta española del siglo XI, de Córdoba, hija del califa Muhammad III al Mustakfi, que huyó de la ciudad y fue asesinado, dejando a su hija. Mujer dedicada a la cultura, salió del harén, creó salones literarios, escribió poesía y tuvo amantes notorios (como Ibn Zaydun, también poeta)a quienes les dedicaba punzantes sátiras.

martes, 3 de junio de 2008

Estoy en una espiral

Empiezo a estar cansada. Estoy cansada de decir sí y pensar no, de oir que sí, y ver que no.
Pierdo la unidad, pierdo la coherencia, lucho contra mi y conmigo, ya no se quién es mi amigo o enemigo, si yo misma hago bien o hago mal. Mi mente piensa una cosa, fría, calculadora, racional; mientras, mi alma siente que se equivoca, totalmente emocional.
Y en medio siento que me encuentro yo, en la mitad de una batalla, atrapada en la dualidad.

Y me siento sola, desamparada, perdida en esa batalla, acosada por dos vocecitas internas que tratan de guiarme hasta su forma de ser, dos vocecitas que se contradicen a cada palabra que se escucha. Ante mi se abren dos caminos, entre la batalla: caer o luchar.
Caer en la espiral, dejarme llevar, que las dos voces me guíen entre el caos, hasta un final incierto. O puedo luchar contra ellas, no escucharlas. Hacer como llevo haciendo muchos años, "pasando". Sentarme a esperar, calmarme y dejar que esas voces se callen, pues en algún momento se callarán y descansaré.

En otro momento la respuesta estaría clara. Pero no, esta vez no. No por la situación, no por las personas implicadas, no por lo que implicaría tomar una decisión. Esta vez no está tan claro.
Y me siento perdida. Estoy en una espiral ...

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