Tras este extraño título se encuentra la campaña de Danone para su producto Actimel, que ha llevado a cabo en Brasil.
Danone se propuso convencer a las madres brasileñas de lo beneficioso que es su producto para sus hijos y escogió un medio muy original para hacerlo: imprimiendo el mensaje en el propio desayuno.
Su estrategia consistió en modificar tostadoras, a las que incluyeron el mensaje que querían dar, siendo éste un mensaje directo, ameno y coloquial (como "has tomado actimel para desayunar?" o "le has dado el desayuno a Julia?" -si, personalizado y todo-) y enviaron estas tostadoras a una muestra de mujeres, las más influyentes del país, junto con un paquete de Actimel.
En este video puedes ver el desarrollo del proceso:
Pero la campaña debía hacerse viral para darse a conocer y para ello promovieron un pequeño juego en las redes sociales, en el que invitaban a esas madres a subir una foto de su tostada-publicitaria y difundirlas, y ellos a cambio, fabricaban más tostadores así. Las amigas de esas madres que viesen la tostada tan chula con el nombre de su hijo querrían una, probablemente... ¿El resultado? Llegar a 1,2 millones de madres, no está nada mal, eh?